La Búsqueda de Elba Esther

Oct 19, 2013 by

Elba Esther Gordillo“En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos”. Mahatma Gandhi

Elba Esther Gordillo, lideresa desde 1989, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación de México, fue arrestada el 26 de febrero del 2013 por cargos de apropiación indebida de recursos y crimen organizado.

Realmente suena increíble como la mujer más temida y odiada de México finalmente tuvo que enfrentar el karma de sus actos.

Esto me hace preguntarme ¿para qué necesitan las personas tanto dinero? Tendría que pensar sobre el tema de  la avaricia, sé que grandes autores han hablado sobre el tema.

Busco en Google y me encuentro con la siguiente definición:

“La avaricia es una inclinación o deseo desordenado de placeres o de posesiones. La codicia, por su parte, es el afán excesivo de riquezas, sin necesidad de querer atesorarlas.

 

La codicia (o a veces la avaricia) se considera un pecado capital, y como tal, en cualquier sociedad y época, ha sido demostrada como un vicio. En efecto, al tratarse de un deseo que sobrepasa los límites de lo ordinario o lícito, se califica con este sustantivo actitudes peyorativas en lo referente a las riquezas.

 

La codicia es un término que describe muchos otros ejemplos de pecados. Estos incluyen deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar. Búsqueda y acumulación de objetos, estafa, robo y asalto, especialmente con violencia, los engaños o la manipulación de la autoridad son todas acciones que pueden ser inspirados por la avaricia. Tales actos pueden incluir la simonía.

 

Los budistas creen que la codicia está basada en una errada conexión material con la felicidad. Esto es causado por una perspectiva que exagera los aspectos de un objeto”.

Este cuento encontrado en un blog de Internet pinta de manera práctica la personalidad del avaro:

“Un hombre avaro se encontró en su camino a un hombre prodigioso. Éste tenía un poder sobrenatural que le permitía hacer milagros. Como el hombre avaro se quejara de las dificultades de la vida, el hombre prodigioso tocó con el dedo un ladrillo que de inmediato se convirtió en oro. Se lo ofreció al avaro, pero éste se lamentó de que eso era muy poco. El hombre prodigioso tocó una casa de piedra que se convirtió en una casa de oro macizo. El avaro insistió en que el regalo era poca cosa. Entonces fue a la montaña y el hombre prodigioso la tocó con su dedo, al momento se convirtió en una montaña de oro. Qué, ahora ya es mucho el regalo ¿no te parece? No parecía contento el avaro y dijo que quería más…

¿Qué más deseas, pues? -le preguntó sorprendido el hacedor de prodigios.

-¡Quisiera tu dedo! -contestó el avaro.”

La avaricia en la Biblia

 

La avaricia esta prohibida en el Décimo mandamiento (cf. Ex 20,17). Los dirigentes del pueblo no deben ser avaros (cf. Ex 18,21). La avaricia es la perdición de los gobernantes (cf. 1Sam 8,3). Es un peligro para todos (cf. Jer 6,13).

Es el deseo desordenado de tener más (cf. Prov 27,20). Se apodera del corazón (cf. Sal 119,36 y Jer 22,17) y lo hace impuro (cf. Mc 7,22). Es una forma de idolatría (cf. Mt 6,24) que hace pobre a los ojos de Dios (cf. Lc 12, 16-21). Es uno de los pecados más graves (cf. Ef 5,3), junto con la idolatría (cf. Col 3,5). Lleva a abandonar la fe (cf. 1Ti 6, 9-10) y excluye del cielo (cf. 1 Cor 6,10).

Pero la codicia no sólo trata del dinero también se refiere al deseo tremendo de poseer a una persona. Hace muchos años vi una película que trataba de un hombre que “amaba” tanto a su mujer que le cortó los brazos y las pernas y después el cuerpo, sólo dejando su cabeza sobre el piano para que ella jamás lo abandonara.

Darth Vader, que nació como Anakin Skywalker en Star Wars se torna al mal por no perder a la persona amada.

Como esos ejemplos, encontramos cientos de ejemplos en la literatura, en el cine y en el teatro e incluso entre nuestros vecinos.

 

Pero ¿por qué se crea la avaricia, qué es lo que la genera? Sería muy fácil darse cuenta de que este deseo insaciable surge por supuesto de la carencia y de la necesidad del ser humano de estar satisfecho.

Regresemos a Elba Esther ¿Por qué será que Elba Esther necesite tantos miles de millones para estar satisfecha y aparentemente nada de lo que tiene la llena? ¿Y esto lo digo porque de lo contrario para qué quiere más?

¿Será porque está buscando afuera porque no lo tiene dentro, porque está buscando la felicidad y la saciedad afuera cuando el único lugar donde podemos encontrarlo es por dentro?

Esto me hace recordar un cuento que leía hace muchos años en el que se narraba como los Dioses  estaban muy enojados por la creación del hombre y por su capacidad tan grande de manifestación de sus ideas y por su enorme poder, por lo que se unieron todos y poniéndose de acuerdo convinieron cómo hacer para no tener sendos rivales, por lo cual se les ocurrió esconder el poder del hombre en un lugar donde seguramente no podrían encontrarlo nunca con sus sentidos, lo escondieron adentro de ellos mismos. Fue así como los Dioses terminaron con una competencia que consideraban tan desleal.

Así que si buscamos adentro encontramos paz y poder de creación y nos lo podemos dar, pero aún así tendríamos que pensar en este deseo tan exagerado ¿Cómo hacer para saciarnos y no sentir una necesidad tan exagerada? Esto me hacer recordar las palabras del Evangelio Mt. 6.25 Jesús dijo también a sus discípulos “No se preocupen por la vida, pensado ¿qué vamos a comer? No se inquieten por el cuerpo ¿Con qué vamos a vestir? Porque la vida es más que alimento y el cuerpo más que vestido. Miren las ave; no siembran ni cosechan, no tienen despensa ni granero, y sin embargo, Dios los alimenta ¡Cuánto más valen ustedes que las aves!

¿Será posible que la humanidad algún día logre tal confianza básica, que seamos capaces de vivir como las aves? Esta reflexión me la dejo de tarea.

Blanca Pando

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